La industria de la música se enfrenta cada vez con más retos para sobrevivir una era en la que los jóvenes han aprendido a acceder a la música de manera rápida, fácil y gratuita, además de poder hacerlo de acuerdo con sus gustos, sin tener que comprar álbumes enteros, sino personalizando sus colecciones al escoger cada canción o video que descargan de Internet en el momento que desean.
En vista de la situación que se hizo evidente hace ya unos años, muchas compañías decidieron abrir tiendas en línea y moderar sus precios para contar con alguna posibilidad de competirle a ese gigante de las descargas ilegales que empezó a tragarse la industria de la música, llevándose por encima los derechos de autor y los ingresos por ventas de miles de artistas, así como el futuro de las compañías discográficas.
Pero un nuevo estudio del que informa The Independent, realizado por Ipsos Mori en el Reino Unido, en el que participaron 1.000 personas entre los 16 y los 50 años con acceso a Internet, descubrió datos que pueden encender el debate entre quienes piensan que se debe penalizar la descarga ilegal de música y aquellos que son un poco más flexibles.
La encuesta revela que una de cada diez personas admite descargar música de manera ilegal y afirma que aquellos que descargan música ilegalmente son a su vez quienes más gastan en comprar música legal, ya sea en tiendas virtuales o físicas. Según las cifras encontradas, los descargadores ilegales gastan en promedio £77 anuales (85 euros) en música legal, lo que equivale a £33 (35 euros) más por año que aquellos que manifiestan no utilizar los servicios ilegales.
Las nuevas generaciones y la música
Más allá de cerrarse a juzgar lo bueno o lo malo de las descargas gratuitas, es importante entender la interacción de las nuevas generaciones con la música. Como lo expresa al citado periódico inglés Mark Mulligan, de Forrester Research, "las personas que comparten archivos son las que están interesadas en la música…Ellos utilizan el compartir archivos como un mecanismo de descubrimiento. Tenemos una generación de gente joven que no tiene ningún concepto de la música como un servicio por el cual hay que pagar. Hay que tenerla a un precio que ni siquiera se note".
Los artistas también se han hecho oír en medio de este debate; por ejemplo, Lily Allen y James Blunt se han manifestado a favor de las políticas restrictivas del Gobierno, mientras que Shakira ha expresado que las descargas ilegales la acercan más a sus fans.
El tema de la descarga ilegal de archivos se conoce desde ya hace mucho tiempo y, por lo general, ha sido menos perjudicial para aquellos que lo han enfrentado con nuevas ideas y tomando oportunidades de las posibilidades que ofrecen estas herramientas. Por ejemplo, Virgin Media y Universal Music planean lanzar el que será el primer servicio de música por suscripción que tendría un costo de alrededor de £15 (16,50 euros) y permitiría a sus usuarios descargar y guardar archivos musicales ilimitados del catálogo de Universal.
Autor: tendencias21.net-
Fecha: 2009-12-02